Quién dijo que no puede estar embarazada y aún mirarse increíblemente hermosa como en su día de boda? Aqui les revelamos cómo hacerlo con estilo.
Esos días de tabú, que no podía estar embarazada antes o cuando se casa, están muy lejos. Ya incluso se ve tendencía de moda en casarse embarazada. La actriz Jennifer Garner, cuando se casó con el estrella de Hollywood Ben Affleck, estaba ya en la semana 16 y estaba bellisíma en su vestido de Vera Wang.
A lo mejor no se planea casarse embarazada pero cuando lleva mucho tiempo planeando la boda a lo mejor da pena retrasarla por el descubrimiento del embarazo.
Lo que tiene que tener en cuenta es que los primeros tres meses muchas mujeres sufren de fatiga y náuseas. En su día quiere pasarlo bien, no con malestar físico. El último trimestre puede estar muy grande y le cuesta mucho todo el trabajo físico, un día tan largo que significa una boda puede resultar pesado y eso no quiere tampoco. Además está muy cerca del parto y tampoco quiere una sorpresa mojada en medio de la ceremonía... Recomendamos el segundo trimestre para las bodas, eso quiere decir entre mes 4 y 6 o entre semana 13 y 24.
La elección de vestido debe ser deliberado, un vestido en cuál se puede realizar cambios facilmente. Otro consejo es comprar un vestido con cuerdas ajustables en la espalda, así se arregla sola los milimetos que faltan. Es importante que su tienda esté dispuesta a realizar cambios muy cerca el día de la boda. Enterese bien de los servicios de taller.